Vida de ermitaño
Anónimo: Mundo árabe
Enviado el 12 de junio de 2026
Cuando Nasrudín estuvo en el exilio, vivió durante un tiempo como ermitaño. Un día, Tamerlán, que se había separado de su partida de caza, fue a dar a un claro y descubrió la cabaña desvencijada del mulá. Inmediatamente, Nasrudín ofreció al gobernante su cena, que consistía en culebra asada y agua sucia. Tamerlán, hambriento, aceptó la comida con gratitud. Cuando hubo comido hasta hartarse, se limpió la barba y se dirigió a su anfitrión.
—¿Cómo puedes soportar haber caído tan bajo para tener que reemplazar las ricas ropas de cortesano por harapos como estos, y los espléndidos banquetes por culebra y un agua que apenas se puede beber?
—Porque aquí todo lo que veo es mío —explicó el mulá—. No hay opresores como tú y no veo a ninguno de tus servidores, como el verdugo, el torturador y el recaudador de impuestos.
FIN
Sobre el autor
Anónimo: Mundo árabe
Textos anónimos de la tradición literaria árabe..
Género: cuento · Fuente: ciudadseva · enlace